Muchas bolsas o cajas térmicas se promocionan como si fueran aptas para medicamentos — e incluso como si fueran seguras para medicamentos sensibles a la temperatura, como la insulina. Se afirma que enfrían dentro del rango de 2–8 °C y que son seguras dentro de ese rango. A veces, hasta se muestra un informe de prueba que supuestamente demuestra esa seguridad.
Acá te mostramos qué tenés que tener en cuenta para verificar si el informe de prueba presenta una imagen engañosa en lugar de los hechos reales.
Cómo los fabricantes pueden hacer que sus bolsas térmicas parezcan seguras en las pruebas — aunque en realidad puedan poner en riesgo los medicamentos:
〉 No todos los informes de prueba muestran cómo se comporta la bolsa en condiciones reales del día a día
〉 Lo que importa no es solo si se tomaron mediciones, sino cómo se tomaron
〉 Las temperaturas que pueden dañar los medicamentos no se muestran en el informe



